Recomendaciones para lograr una buena postura en los niños

Al caminar, estar sentados e incluso dormir o jugar, desde su más tierna edad, los padres deben estar atentos a que sus hijos mantengan una postura adecuada, así se evitarán males que se pueden consolidar con la edad. Una buena postura desde la niñez, se reflejará en una postura adecuada de adulto.

Un rango de edad en el que aparecen algunos problemas, relacionados con malas posturas, es el de los 9 a 12 años, que se hacen evidentes por el crecimiento; entre ellos, la escoliosis, que produce dolor de espalda, una causa frecuente de consulta en adolescentes entre 12 y 18 años y que se relaciona con malestares crónicos en la adultez.

Además de la escoliosis, la mala postura puede causar dolor en el cuello, hombros y espalda, síndrome del túnel carpiano (por el uso inadecuado del mouse en la computadora), crecimiento inadecuado de los huesos, desalínea el sistema músculo esquelético y en forma avanzada, puede incluso hacer más difícil digerir la comida y dificultar la respiración.

Por otra parte, la postura o expresión corporal de tu hijo puede estar revelando algún problema emocional o de autoestima. Si es un varón adolescente, tal vez sea muy alto y se esté encorvando para no sobresalir tanto entre sus compañeros y evitar la burla. En el caso de las niñas, durante la pubertad, puede que a algunas les apene el crecimiento de los senos y se encorven para esconderlos.

Tanto en posturas dinámicas, como estáticas, algunos tips pueden ayudar.

Al caminar, correr, jugar o hacer actividades cotidianas, esté atento a:

– Las mochilas son uno de los factores que pueden causar lesiones de la columna y encorvamiento; ellas no deben tener un peso superior al 10% del peso corporal del niño, deben poseer un buen acolchado en la parte posterior, colocarse con ambas correas para que el peso se distribuya adecuadamente y deben quedar por encima de la cadera. 

– Al caminar o correr, el niño debe tener su cabeza erguida sobre sus hombros y sus hombros deben alinearse con sus caderas; los brazos deben descansar hacia abajo, a lo largo del cuerpo; en cuanto a la pisada, se debe distribuir el peso del cuerpo sobre la parte anterior de los pies y no solo sobre el talón.

– Para corregir la espalda encorvada, es pertinente involucrar al niño en una actividad deportiva, que además de permitir un buen desarrollo muscular, contribuye a la socialización y a mejorar la autoestima ya que así tienden a elevar más los hombros. La natación es muy indicada, ya que es prácticamente imposible nadar encorvado.

– Cuando juegan en el piso, es frecuente ver a los niños sentados con las piernas hacia afuera, colocadas en W (esta postura se denomina W-sitting en inglés), lo que facilita la manipulación de los juguetes. Para muchos padres, es inquietante tal posición, en la que ellos rotan sus extremidades hacia afuera o adentro, por la flexibilidad que tiene el fémur y la tibia en esas primeras edades, por tanto, es una variante de la normalidad y no deben preocuparse. Pero siempre hay que estar atentos a que el niño no camine con los pies hacia adentro, como consecuencia de incorporar esta postura en otros momentos del día. Tal patrón rotacional tiende a desaparecer en las niñas hacia los 10 y los 12 años y un poco más tarde en los niños, hacia los 14 años. Si persiste o se presenta al caminar, te recomiendo que lo lleves al traumatólogo para una evaluación.

En posturas estáticas (sentado, de pie o al dormir), esté atento a:

– Al sentarse, lo primero es garantizar que el niño cuente con una buena silla, con buen respaldo y a una altura media de la mesa, de manera que pueda apoyar correctamente los brazos en ella (en ángulo de 90 a 120º) y los pies apoyados en el piso, con las rodillas a 90º, sin cruzar las piernas. Si la silla no tiene buen respaldo en la zona lumbar, se puede colocar una almohada para mejor soporte. Hay que estar atentos a que no pase mucho tiempo sentado, (aunque en la mayoría de los niños esto sea prácticamente imposible) debes invitarlo a hacer pausas y caminar un poco.

En este post de mi cuenta de Instagram te doy algunos tips.

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– La mesa de trabajo debe ser adecuada a la altura del niño, especialmente donde usa el computador, la idea es que no lo haga desde su cama o en un sofá, ya que en ese mobiliario no se garantiza la correcta alineación corporal.

– Al dormir, primero cuida que la cama tenga un colchón de calidad, que no esté desgastado por el uso. También se recomienda dormir de lado, con las piernas flexionadas o boca arriba con una almohada bajo las rodillas.  

– Al estar de pie, vigila que no esté ni muy recto ni muy inclinado hacia adelante, con los hombros hacia atrás y que el estómago no sobresalga; los pies separados a la altura de los hombros. A su vez, si va a permanecer mucho tiempo parado, enséñele a que debe cambiar el peso de un pie a otro, de vez en cuando. Asegúrese que use zapatos correctos a su tamaño del pie y aptos para la actividad física que va a desempeñar.

Trata de que todos estos buenos hábitos posturales, se incorporen en forma divertida, sin regañar al niño. Una técnica que funciona para que recuerde cómo debe hacer para no encorvarse, es decirle que se estire hasta sentirse “más alto”, ya que todos los músculos que ayudan en ese cometido, son los mismos que mejoran la postura.

Para enseñarle a comprobar si su columna está bien alineada, pídele que se coloque de pie junto a una pared, con los hombros y las nalgas en contacto con la misma; en esa posición, la parte de atrás de la cabeza debería de estar en contacto con la pared. De no ser así, la cabeza está adelantada y no alineada con el resto del cuerpo. Esa actividad la puede hacer desde pequeño, colocando una cinta de medición de altura sobre la pared, ya que a los niños les encanta comprobar cuánto han crecido y así incorporan a manera de juego, cuál debe ser su postura correcta al estar de pie y también al caminar.

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