10 tips para ayudar a tu bebé a darse la vuelta

Una fase muy importante en el desarrollo de tu hijo es cuando comienza a darse la vuelta por sí mismo: este es el inicio de su independencia motora, que lo llevará a descubrir un mundo nuevo lleno de sensaciones.

Como siempre digo, aunque aún no tengo hijos, he vivido la emoción de ver el crecimiento de mis sobrinos. Y también sé que las mamis a pesar de que añoran “la sensación” de sus hijos “chiquititos”, su mayor deseo es verlos desarrollarse positivamente en todas sus etapas. El darse la vuelta solito es una de esas conquistas del bebé que se esperan y se celebran.

Por lo general los bebés empiezan a darse la vuelta alrededor del cuarto mes, cuando ya pueden mantener la cabeza erguida. Comienzan a hacerlo estando boca abajo, sobre su barriguita y girando para quedar de lado -a veces de forma accidental por una pérdida del equilibrio.

A los cinco meses se dará la vuelta completa, comenzando boca abajo para quedar sobre su espalda. El movimiento inverso les toma un poco más de tiempo (seis a siete meses) porque requiere de más fuerza muscular y una mayor coordinación.

No olvides que cada bebé es diferente y a algunos puede tomarle más tiempo que a otros, por lo que no te angusties demasiado si notas que se “está tardando”. Los prematuros suelen presentar cierto retraso en el desarrollo de sus habilidades motoras. Si tu pequeñín aún no se voltea solo, pero es capaz de sentarse y gatear, no hay de qué preocuparse. De todas formas, la “intuición materna” es capaz de darte señales cuando algo no anda bien, entonces será el momento de consultar con un especialista.

A continuación te doy algunas ideas para que lo ayudes a desarrollar la habilidad motora que requiere para este y otros movimientos:

1. A partir de los dos meses, pon a tu bebé boca abajo para ayudarle a desarrollar la fuerza muscular que necesita para comenzar a moverse. Esta posición no le resultará cómoda, así que empieza por unos pocos minutos y aumenta el tiempo gradualmente.

2. Algunos niños les disgusta estar boca abajo porque deben levantar la cabeza y ello implica un esfuerzo, pero es importante que lo hagan. Si comienza a protestar o a llorar, espera a que se calme un poco antes de darle la vuelta.

3. Ayuda a tu bebé a entrenar los músculos de la parte superior e inferior de su cuerpo: abre y cierra sus bracitos varias veces y haz bicicleta con las piernas (sujetándolo con los pulgares por encima de las rodillas, en dirección a la cabeza y los cuatro dedos restantes por debajo de la pierna). Unas diez repeticiones son suficientes.

4. Acostado sobre su espalda, indúcelo a voltearse con un suave balanceo, comenzando por un masajito desde las nalgas hacia las piernas flexionadas y luego gíralas suavemente hacia un lado y hacia el otro.

5. Estando boca arriba, coloca a su lado juguetes u objetos que llamen su atención, él   intentará voltearse para tomarlos. Si aún le cuesta mucho girar, ponlo sobre una manta y levántala muy ligeramente hacia el lado que quieres que gire para darle un pequeño impulso.

6. Deja que tu bebé permanezca en posición fetal, es la contraposición natural a estar boca abajo, con la espalda arqueada y la cabeza erguida. Es importante permitirle que flexione sus rodillas, tronco y músculos de la cadera.

7. No es recomendable que permanezca mucho rato en una misma posición, procura moverlo cada 15 minutos. Así lo irás acostumbrando a las otras posturas que irá adquiriendo al darse la vuelta.

8. Estando boca abajo, gira a tu bebé hacia un lado y anímalo a que vuelva a la posición inicial por sí solo. Procura que gire hacia ambos costados para ayudarle a desarrollar el equilibrio.

9. Cuando esté de lado, dale un juguete o un objeto seguro. Si no es capaz de mantener la posición por sí solo, ayúdale con algo de soporte hasta que se sienta cómodo en esta posición.

10. Evita que tu hijo pase mucho tiempo en el corral o sentado en su sillita, mecedora o columpio; esto limita su movilidad y le impide practicar sus habilidades motoras. Siempre que puedas déjalo moverse libremente en un espacio controlado.

Durmiendo en una posición segura

Durante el primer año de edad, asegúrate de que tu bebé duerma boca arriba para evitar el síndrome de muerte súbita (también llamado muerte de cuna). El riesgo disminuye a partir de los cuatro meses y desaparece casi por completo al cumplir el año.

Si se da la vuelta mientras duerme llévalo de nuevo a la posición boca arriba, es la posición más segura hasta los seis meses de edad.

Mantén la cuna despejada de peluches, almohadas y mantas extra con las que pueda sofocarse y nunca le cubras la cabeza ni lo arropes más arriba de los hombros.

Qué esperar cuando ya se da la vuelta

Los músculos involucrados en el movimiento de rotación son los mismos que ayudarán a tu bebé a gatear y a sentarse. Una vez que sea capaz de darse perfectamente la vuelta por sí mismo, su cuello, brazos y piernas irán ganando fuerza y comenzará a sentarse, primero con tu ayuda y luego solo. Más adelante será capaz de gatear, luego empezará a ponerse de pie -con apoyo y sin él- y finamente, a caminar.

Los bebés comienzan a darse la vuelta sin previo aviso, por lo que nunca debes dejarlo solo sobre la cama o una superficie alta de la cual pueda caerse al girar.

Al momento de ayudar a tu hijo a darse la vuelta es muy importante la posición del brazo: ponlo hacia arriba para que le proteja la cara al girar y no aterrice sobre ella.

En base a los giros, tu hijo irá construyendo su línea media o eje corporal, que es fundamental para el desarrollo de su sistema nervioso.

Si tienes alguna inquietud acerca del desarrollo de tu bebé o quieres contar con mi apoyo en alguna terapia específica escríbeme.

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