¿Cómo enseño a mi hijo a agarrar bien el lápiz?

Cuando los niños no agarran bien el lápiz para escribir o dibujar, tanto padres como maestros se estresan porque piensan que esto les va a dificultar la realización de sus tareas escolares. La respuesta es: puede que sí, puede que no…

Puede que sí, en el caso que el mal agarre esté acompañado de tensión muscular generalizada, mala postura corporal, dolores en las articulaciones, entre otras condiciones. Por lo que habrá que prestar especial atención.

Puede que no, si solo se concentra en el agarre del lápiz u otro utensilio escolar, lo que probablemente se deberá a la fase concreta del desarrollo en la que se encuentre el niño.

Desempeño escolar

Ya las clases iniciaron y las tareas o deberes ¡no se han hecho esperar! Y, probablemente, tampoco se han hecho esperar los regaños o situaciones tensas con el niño que no logra tomar el lápiz correctamente.

Estas dificultades tienen que ver con el desarrollo de la motricidad fina y por supuesto con el desarrollo y maduración integral del pequeño. La motricidad fina se refiere a la sincronización de músculos, huesos y nervios que lleva a cabo el organismo para ejecutar movimientos pequeños, detallados y precisos.

Afortunadamente, existen herramientas y ejercicios para superar estas dificultades, por lo que no hay que preocuparse, si no más bien “ocuparse” en implementar la mejor estrategia que ayude y beneficie al niño.

Debo decirles que un niño que no agarre bien el lápiz no significa que no pueda realizar correctamente sus tareas escolares, muchas veces ellos consiguen cierta “comodidad” en su manera particular de sujetar el lápiz, por lo que sugiero no presionarlos y ayudarlos mediante actividades que no supongan una carga impositiva.

Para los padres es conocido que cuando a un niño le cuesta llevar a cabo alguna tarea es muy probable que la rechace por evitar la frustración, por eso es muy importante que, si queremos lograr avances, debemos desarrollar una estrategia previa para cumplir nuestro cometido.

¿Has probado muchas técnicas y aún sigues sin avances? ¿Quieres que te eche una mano? Escríbeme…

Todo a su tiempo

El ser humano desde su nacimiento pasa por una serie de etapas evolutivas que son obligatorias que las viva, porque así es como el organismo se asegura su maduración. Aunque para la mayoría de nosotros ha resultado casi imperceptible los esfuerzos que ha realizado nuestro cuerpo para llegar hasta donde estamos: poder caminar, correr, brincar, nadar, atarnos las trenzas de los zapatos, peinarnos, cepillarnos los dientes y un largo etcétera. ¡Lo cierto es que este camino ha sido bien arduo!

El dominio correcto de nuestro cuerpo nos permite una fluida interrelación con el medio que nos rodea, y este control toma tiempo y no es el mismo en todas las personas. Por eso es que tanto familia como escuela deben atender de manera individualizada los requerimientos del pequeño.

En el caso particular del agarre del lápiz, este proceso pasa por varias etapas. En un primer momento el niño tiende a ejercer mucha fuerza y no poseen mucho control en la presión que hacen cuando sujeta el lápiz. Esta tensión y falta de control va a ir disminuyendo paulatinamente a la par del crecimiento y desarrollo psico-motor.

Fases en el agarre del lápiz

1- Agarre cilíndrico: El niño agarra el lápiz con todos sus deditos formando un puño. Esto ocurre a edades muy tempranas cuando empiezan a conocer estos instrumentos. Se dice que es un agarre estático porque el pequeño mueve todo el brazo desde el hombro.

2- Agarre digital pronado: El niño hace una especie de pinza y sujeta el lápiz con todos los dedos extendidos. Esto ocurre alrededor de los 2-3 años. Continúa siendo un agarre estático pero el movimiento ya involucra el codo y una leve flexión.

3- Agarre cuadrípode: Cuatro dedos intervienen en la sujeción. En esta etapa, aproximadamente a los 3 ½ a 4 años, ya se involucra más la muñeca y el movimiento es menos rígido.

4- Agarre trípode: En este punto ya se empieza a perfilar la posición definitiva. El dedo índice y el pulgar forman la pinza, sujetando el lápiz y haciendo que este descanse en el dedo medio. El movimiento empieza a ser dinámico, pues se articula la muñeca y los dedos. Esto se da alrededor de los 4 años y medio; a partir de acá se empieza a abonar lo que será el agarre definitivo.

Hay que decir que no todos logramos la pinza perfecta para el agarre óptimo del lápiz; sin embargo, lo importante es que sea funcional; es decir, que se lleve a cabo la tarea de escribir, dibujar o trazar sin inconvenientes.

Abonando el terreno

Como ya les he mencionado, el usar correctamente el lápiz tiene que ver con el desarrollo de la motricidad fina, por lo que deberemos realizar actividades que estimulen los músculos involucrados y esto propicie la sinapsis (conexión entre las neuronas).

Los pequeños siempre van a preferir las actividades lúdicas que favorezcan la diversión y la imaginación; así que tendremos que echar a andar toda nuestra creatividad para mantenerlos concentrados.

Acá algunas ideas para estimular la motricidad fina:

Formar bolitas con papel de diferentes texturas y colores.

Con una pinza de colgar ropa, puedes invitarlo a que “capture” esas bolitas de papel que hizo previamente y las coloque en un contenedor.

Hacer bastoncitos de plastilina de diferentes tamaños.

– A los más pequeñitos les parecerá muy divertido hacer representaciones teatrales con los dedos. Pueden jugar a convertir los dedos en personajes o animalitos y moverlos libremente.

Rasgar papel. Para ello tendrá que usar el índice y el pulgar para sujetar y desprender tiras de papel.

Las niñas pueden hacer pulseritas. Con la ayuda y supervisión de un adulto pueden mostrarle cómo ensartar un hilo a través de las cuentas.

– Las mamis pueden enseñarles a hacer trenzas en el cabello de las muñecas.

– También con la supervisión adulta, pueden clasificar granos de legumbres por colores, formas y tamaños. Por ejemplo, en un contenedor grande mezclar todos los granos y pedirles que los coloquen en otros contenedores más pequeños, los blancos, los negros, los verdes…

– Con pintadedos de distintos tonos puede impregnarse la punta de su dedito índice y hacer dibujos libres en un papel grande.

– En este mismo sentido, también puedes llenar un recipiente amplio con sal o arena de playa, ahí el niño podrá trazar letras o figuras simples. Es muy divertido y agradable sensorialmente.

– En un recipiente plástico desechable con tapa, ábrele unos orificios alargados como los de una alcancía, para que introduzca por ahí botones de distintos tamaños y colores.

¡Bueno, estas son solo algunas ideas! Seguro que al leer estas ya se te han ocurrido otras actividades divertidas en este mismo sentido.  Lo mejor es que lo disfrutará.

Corrigiendo el agarre del lápiz

Ahora bien, existen actividades y ejercicios puntuales que van dirigidos específicamente a corregir el problema del agarre del lápiz.

La más recomendada es pedirle que sujete un botón u objeto plano con sus dedos anular y meñique, a la vez que agarra el lápiz con los otros tres dedos. Con esto se obliga a realizar la pinza trípode descrita anteriormente.

Otra recomendación es mostrarle cómo se sujeta de forma correcta, pedirle que observe desde varios ángulos el agarre y luego permitirle que reproduzca lo mostrado.

En combinación con estas actividades se pueden hacer uso de diversos utensilios ergonómicos diseñados especialmente para favorecer el uso correcto del lápiz. En el mercado hay un sinfín de modelos de adaptadores para el lápiz y también se pueden fabricar algunos caseros.

Muestra de algunos adaptadores de escritura disponibles en www.amazon.com

Te menciono solo algunos de ellos:

– Enrolla un pedazo de foami o goma eva alrededor del lápiz y pégalo con silicón.

– Perfora una pelotita de anime, de ping pong o de plástico suave e introduce el lápiz por el orificio para que lo sujete por ahí.

– También puedes tomar una pinza de colgar ropa y colocarla en el lápiz que de la sujete con el dedo anular y meñique y agarre el lápiz con los otros tres dedos, es el mismo principio del uso del botón descrito anteriormente.

Espero haberte dado luces en cómo lograr que tu hijo sujete el lápiz correctamente. Pero si aún sigues con dudas o ya has probado todas estas sugerencias y no consigues avances puedes contactarme y fijamos una consulta on line.

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